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Las rupturas amorosas hacen recordar que nada es para siempre y que el amor
de pareja tarde o temprano acaba. Cuando una relación termina, llega el momento
de llorar, de sufrir, de ver caer esos sueños que se construyeron para “toda la
vida” .
Ese trance es conocido como duelo amoroso. “Cuando hablamos de duelo nos referimos a algo que no terminó bien y aunque termine de buena forma, se contabiliza como un fracaso sentimental. El duelo puede afectar las futuras elecciones de pareja porque a veces la persona dice ‘un clavo saca otro clavo’, ‘me buscaré a alguien para curar mis penas’… y lo que hacen es contaminar una nueva relación con todo lo que pasó en la anterior”, dice la terapeuta familiar Olga María Renville . El estado de ánimo de quien vive un duelo amoroso cambia constantemente . Un factor que influye para que se ponga irritable es el cuestionamiento de la familia y los amigos: ¿qué paso?, ¿por qué terminaron?, expresa la especialista. Cuando se vive un duelo amoroso no se quiere hablar del tema. Al respecto, Renville asegura que lo más recomendable para la persona es cortar todo tipo vínculo con la expareja. “Si pasamos buscando información o llamando, nunca se saldrá del duelo. Hay gente que pasa años para superar una ruptura porque no cortó la comunicación”, añade . Tiempo del duelo El duelo no debe pasar de seis meses a un año, según indica la terapeuta. Ya desla pués de un año hay que sentirse mejor. Si luego de ese tiempo el duelo afecta a la persona en el trabajo, los estudios o no se lleva bien con los demás, es necesario buscar ayuda sicoló gica. “Cualquier situación emocional que nos afecte en nuestro desarrollo requiere de ayuda. Hay gente que lleva su duelo y se lleva bien con los demás. Pero hay otros que se encierran en sí mismos y se les olvida vivir”, agrega Renville . SUPERAR EL DUELO Superar un duelo amoroso no es sencillo, pero aunque no sea fácil hay que buscar las vías para sentirse mejor . La terapeuta familiar Olga María Renville aconseja: “Póngase en un gimnasio, salga a sitios diferentes, estudie algún idioma, conozca a otras personas para que distraiga desla mente. No se pase la vida pensando en lo que le faltó por hacer en la relación que terminó: todo eso es negativo . Hay que darse su espacio para llorar, pero eso no debe ser una constante” . La especialista recuerda ponerles límites a los amigos y la familia para que no cuenten nada de su expareja . Asegura que cuando termina una relación no se puede ser amigo o amiga de la expareja hasta que se supere el duelo . El duelo amoroso cuando hay hijos Cortar una relación amorosa es relativamente fácil para una pareja si no hay vínculos que puedan unirla para toda la vida. Pero si hay hijos de por medio todo es diferente . La mayoría de las personas no entienden que hay dos tipos de relación: la de pareja y la de padres. La de pareja puede que no funcione, pero la de padres tiene que funcionar, dice la terapeuta familiar Olga María Renville . “Es muy difícil vivir un duelo amoroso y llevar una relación de padres. Pero cuando se está en esta situación, lo más recomendable es no utilizar a los hijos como intermediarios del dolor, ni hacerlos sentir culpables por el fracaso de la relación como pareja porque no tienen nada ver”, expresa la especialista . Si hay una separación, la pareja debe dejar todo claro: manutención, horas de visita… para que eso no interfiera en la crianza de los hijos. Esta medida es importante . Según Renville, quien no tenga la tutela de los hijos debe abstenerse de las visitas diarias, pues crea una confu- sión en los pequeños (¿están sus progenitores juntos o separados?) . Renville recuerda a los padres que hablen con los hijos para que asimilen poco a poco la situación . Antes de un divorcio Cuando tiene familia, la pareja en crisis debe madurar la idea de un divorcio . “Hay personas que, fruto de una emoción muy fuerte, toman decisiones apresuradas . En momentos de ira, rabia o alegría, no se deben tomar decisiones”, agrega Renville . CUANDO SE CORTA LA RELACIÓN La edad no determina qué tanto puede sufrir una persona cuando termina una relación. Sin embargo, la terapeuta familiar Olga María Renville sostiene que mientras más joven sea la pareja más rápido se supera el dolor. Las personas maduras pueden sufrir más, porque llevan un tiempo con su pareja y no se proyectan con otra persona. “Si son adultos la edad influye . Pueden pensar que no tienen tiempo para encontrar a otra persona”, agrega . Insiste en que para olvidar a la expareja hay que borrar todos los recuerdos: cartas, regalos… Guárdelos en un lugar donde no los vea . |
13 de noviembre de 2012
COMO VIVIR EL DUELO AMOROSO
6 de noviembre de 2012
Consecuencias emocionales, psicológicas y psiquiátricas del aborto
Consecuencias emocionales, psicológicas y
psiquiátricas del aborto

¿El aborto provoca problemas emocionales,
psicológicos y psiquiátricos?
Sí, el aborto provoca serios problemas
emocionales como:
Remordimientos – La mayoría de las mujeres que abortaron tuvieron sentimientos de remordimiento por la falta del hijo que "debería haber dado a luz".
Remordimientos – La mayoría de las mujeres que abortaron tuvieron sentimientos de remordimiento por la falta del hijo que "debería haber dado a luz".
La salud psicológica y física de la mujer se
ve afectada por el aborto de aquel que siempre será para ella, a lo largo de
toda su vida, su propio hijo, haya o no nacido.
Los síntomas clínicos del remordimiento que
ello provoca, varían y perduran hasta muchos años después del horrendo crimen.
La Dra. Marie A. Peeterers-Ney afirma:
La Dra. Marie A. Peeterers-Ney afirma:
"En la literatura aparecen síntomas
tales como (...) el del aniversario de la fecha del aborto o de las fecha en
que hubiese nacido el bebé, con motivo del cual la mujer tiene dolores
abdominales, migraña, afecciones psicológicas o disfunciones sexuales".
El aborto marca para siempre, como lo
confirman numerosos testimonios: "No sé por qué lo hice,"
declaró una mujer, "pero de lo que sí estoy segura es que aún no me
recupero de esa experiencia. Las pesadillas no me dejan vivir en paz."
Ansiedad y depresión – Las adolescentes son
más propensas que las mujeres adultas a sufrir las secuelas psicológicas.
Aunque la primera reacción puede ser de alivio por no estar más embarazada, la
ansiedad, la depresión y el sentimiento de culpa, aparecen pronto.
Síndrome post-aborto – No cabe duda que la
práctica del aborto provoca graves tensiones. La mujer posee un instinto
materno dado por la misma naturaleza. Violentarlo significa acumular traumas
que a veces se manifiestan poco después, pero en otras ocasiones quedan
latentes y explotan años más tarde, en las formas más inesperadas como
patologías y reacciones psicológicas anómalas.
Es cada día más evidente que, en algunos
casos, la respuesta de la mujer a ese trauma es similar a la neurosis
post-traumática ("post traumatic stress disorder") de algunos
veteranos de guerra.
Algunos de estos reflejos son: angustia,
ansiedad, uso de drogas, pérdida de la autoestima, sentimiento de culpa,
insomnio, pesadillas aterradoras, abuso de fármacos, afecciones psicosomáticas,
agotamiento, dificultad de concentración, misantropía y depresión.
Este cuadro se agrava si la mujer intenta acallar su conciencia negando que el aborto fue el asesinato de su propio hijo. El negarse a reconocer el propio crimen provoca en ella reacciones psicológicas profundas y desencontradas, que la catapultan a un estado de ansiedad, traumas nerviosos e irritabilidad casi insoportable.
Este cuadro se agrava si la mujer intenta acallar su conciencia negando que el aborto fue el asesinato de su propio hijo. El negarse a reconocer el propio crimen provoca en ella reacciones psicológicas profundas y desencontradas, que la catapultan a un estado de ansiedad, traumas nerviosos e irritabilidad casi insoportable.
A su vez, la Dra. Maria Simon, psicóloga en la
Clínica Ginecológica Universitaria de Würzburg (Alemania), señala que:
"tras un aborto se acumulan las siguientes consecuencias psíquicas: sentimientos de remordimiento y de culpa, oscilaciones de ánimo y depresiones, llanto inmotivado, estados de miedo y pesadillas. Frecuentemente, afirma, estos fenómenos van acompañados de perturbaciones físicas, como alteraciones del ritmo cardíaco o de la tensión arterial, migraña, trastornos del aparato digestivo o calambres en el vientre. Inmediatamente tras el aborto y bastante tiempo después, las pesadillas tienen como tema niños pequeños muertos. Al 52 % de las encuestadas les molesta ver a mujeres embarazadas porque les recuerdan sus propios hijos abortados. En el 70 % de las mujeres surge una y otra vez el pensamiento de cómo serían las cosas si el niño abortado viviera ahora. Además, las encuestas arrojan proporciones de hasta 50 % de uniones que se rompen después de un aborto."
"tras un aborto se acumulan las siguientes consecuencias psíquicas: sentimientos de remordimiento y de culpa, oscilaciones de ánimo y depresiones, llanto inmotivado, estados de miedo y pesadillas. Frecuentemente, afirma, estos fenómenos van acompañados de perturbaciones físicas, como alteraciones del ritmo cardíaco o de la tensión arterial, migraña, trastornos del aparato digestivo o calambres en el vientre. Inmediatamente tras el aborto y bastante tiempo después, las pesadillas tienen como tema niños pequeños muertos. Al 52 % de las encuestadas les molesta ver a mujeres embarazadas porque les recuerdan sus propios hijos abortados. En el 70 % de las mujeres surge una y otra vez el pensamiento de cómo serían las cosas si el niño abortado viviera ahora. Además, las encuestas arrojan proporciones de hasta 50 % de uniones que se rompen después de un aborto."
La Dra. Wanda Franz, de la Universidad de West
Virginia (EE.UU.) indica el remedio para las mujeres que alguna vez abortaron:
"Ante todo y principalmente, es necesario enfrentar la realidad de haber cometido un aborto. La verdad es que, cuando una mujer acepta someterse a un aborto, ella consiente en asistir a la ejecución de su propio hijo. Esa amarga realidad... se opone a la realidad biológica de la mujer, que ha sido ordenada precisamente para el cuidado y nutrición de su hijo, incluso no nacido. Asumir el papel de "verdugo", especialmente de su propio hijo, sobre el cual ella misma reconoce la responsabilidad de protegerlo, es extremadamente doloroso y difícil. El aborto es todo lo contrario al orden natural de las cosas y automáticamente induce a una sensación de culpa. La mujer debe, sin embargo, admitir su culpa para poder convivir con ella".
"Ante todo y principalmente, es necesario enfrentar la realidad de haber cometido un aborto. La verdad es que, cuando una mujer acepta someterse a un aborto, ella consiente en asistir a la ejecución de su propio hijo. Esa amarga realidad... se opone a la realidad biológica de la mujer, que ha sido ordenada precisamente para el cuidado y nutrición de su hijo, incluso no nacido. Asumir el papel de "verdugo", especialmente de su propio hijo, sobre el cual ella misma reconoce la responsabilidad de protegerlo, es extremadamente doloroso y difícil. El aborto es todo lo contrario al orden natural de las cosas y automáticamente induce a una sensación de culpa. La mujer debe, sin embargo, admitir su culpa para poder convivir con ella".
La Profesora María Esther Perea de Martínez
cita el interesante testimonio de la escritora alemana Karin Struk, quien tuvo
cuatro niños y abortó uno. Después de referirse a lo que denominó "una de
las experiencias más espantosas de mi vida", afirmó:
"Después del aborto descubrí que cualquier proceso de cura requiere la ayuda de Dios. La presencia de Jesús era indispensable. Esta pieza que faltaba fue la que me hizo reaccionar"
"Después del aborto descubrí que cualquier proceso de cura requiere la ayuda de Dios. La presencia de Jesús era indispensable. Esta pieza que faltaba fue la que me hizo reaccionar"
(10) ¿También el padre sufre las consecuencias
post-traumáticas del aborto?
Como refiere Eric Pastuszek, las
investigaciones señalan que cuando un hombre se da cuenta de que su hijo ha
sido abortado, con frecuencia experimenta severas reacciones negativas. Uno de
estos padres así lo explicó:
"Usted probablemente haya leído acerca de lo que causaron a los veteranos de Vietnam los sentimientos de culpa y las emociones reprimidas. Ellos lo llaman 'neurosis post-traumática'. Este fenómeno resulta básicamente de la intención de acallar o suprimir el recuerdo de la reacción a la muerte y la violencia que los rodeaba. Ese es el mismo tipo de reacción que tuve frente al aborto de mi esposa".
"Usted probablemente haya leído acerca de lo que causaron a los veteranos de Vietnam los sentimientos de culpa y las emociones reprimidas. Ellos lo llaman 'neurosis post-traumática'. Este fenómeno resulta básicamente de la intención de acallar o suprimir el recuerdo de la reacción a la muerte y la violencia que los rodeaba. Ese es el mismo tipo de reacción que tuve frente al aborto de mi esposa".
El “stress” que sufre el padre se intensifica
cuando la ley le niega todo poder para proteger la vida de su hijo no nacido,
como ocurre en los EE.UU, donde la Corte Suprema "determinó que lo que el
Estado no tiene (el derecho a prohibir un aborto) no puede concederlo a nadie
más." Ello implica "que no existen derechos naturales creados por la
paternidad", al punto que una sentencia del Supremo Tribunal de California
sugirió que el niño es "un patrimonio del Estado" y si éste no lo
valora, "nadie más puede protegerlo, ni siquiera quién lo engendró".
Una de las graves consecuencias de esta
situación es que, "si el hombre sabe que no tiene ningún derecho, no crea
un vínculo con ese bebé no nacido" y "no protege a la madre que
necesita un apoyo de su marido para atravesar el embarazo". De ahí que
"la mayor parte de las relaciones se quiebran después del aborto", el
80 % de acuerdo a una estadística de la Abortion Recovery Canada
VIOLENCIA
Ciclos
del abuso marital
EL
AGRESOR MALTRATA A SU VÍCTIMA Y LUEGO LA MANIPULA PARA ENMENDAR DAÑOS
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