6 de noviembre de 2012

Consecuencias emocionales, psicológicas y psiquiátricas del aborto


Consecuencias emocionales, psicológicas y psiquiátricas del aborto

¿El aborto provoca problemas emocionales, psicológicos y psiquiátricos?

Sí, el aborto provoca serios problemas emocionales como:
Remordimientos – La mayoría de las mujeres que abortaron tuvieron sentimientos de remordimiento por la falta del hijo que "debería haber dado a luz".

La salud psicológica y física de la mujer se ve afectada por el aborto de aquel que siempre será para ella, a lo largo de toda su vida, su propio hijo, haya o no nacido.

Los síntomas clínicos del remordimiento que ello provoca, varían y perduran hasta muchos años después del horrendo crimen.
La Dra. Marie A. Peeterers-Ney afirma:

"En la literatura aparecen síntomas tales como (...) el del aniversario de la fecha del aborto o de las fecha en que hubiese nacido el bebé, con motivo del cual la mujer tiene dolores abdominales, migraña, afecciones psicológicas o disfunciones sexuales".

El aborto marca para siempre, como lo confirman numerosos testimonios: "No sé por qué lo hice," declaró una mujer, "pero de lo que sí estoy segura es que aún no me recupero de esa experiencia. Las pesadillas no me dejan vivir en paz."

Ansiedad y depresión – Las adolescentes son más propensas que las mujeres adultas a sufrir las secuelas psicológicas. Aunque la primera reacción puede ser de alivio por no estar más embarazada, la ansiedad, la depresión y el sentimiento de culpa, aparecen pronto.

Síndrome post-aborto – No cabe duda que la práctica del aborto provoca graves tensiones. La mujer posee un instinto materno dado por la misma naturaleza. Violentarlo significa acumular traumas que a veces se manifiestan poco después, pero en otras ocasiones quedan latentes y explotan años más tarde, en las formas más inesperadas como patologías y reacciones psicológicas anómalas.

Es cada día más evidente que, en algunos casos, la respuesta de la mujer a ese trauma es similar a la neurosis post-traumática ("post traumatic stress disorder") de algunos veteranos de guerra.

Algunos de estos reflejos son: angustia, ansiedad, uso de drogas, pérdida de la autoestima, sentimiento de culpa, insomnio, pesadillas aterradoras, abuso de fármacos, afecciones psicosomáticas, agotamiento, dificultad de concentración, misantropía y depresión.
Este cuadro se agrava si la mujer intenta acallar su conciencia negando que el aborto fue el asesinato de su propio hijo. El negarse a reconocer el propio crimen provoca en ella reacciones psicológicas profundas y desencontradas, que la catapultan a un estado de ansiedad, traumas nerviosos e irritabilidad casi insoportable.

A su vez, la Dra. Maria Simon, psicóloga en la Clínica Ginecológica Universitaria de Würzburg (Alemania), señala que:
"tras un aborto se acumulan las siguientes consecuencias psíquicas: sentimientos de remordimiento y de culpa, oscilaciones de ánimo y depresiones, llanto inmotivado, estados de miedo y pesadillas. Frecuentemente, afirma, estos fenómenos van acompañados de perturbaciones físicas, como alteraciones del ritmo cardíaco o de la tensión arterial, migraña, trastornos del aparato digestivo o calambres en el vientre. Inmediatamente tras el aborto y bastante tiempo después, las pesadillas tienen como tema niños pequeños muertos. Al 52 % de las encuestadas les molesta ver a mujeres embarazadas porque les recuerdan sus propios hijos abortados. En el 70 % de las mujeres surge una y otra vez el pensamiento de cómo serían las cosas si el niño abortado viviera ahora. Además, las encuestas arrojan proporciones de hasta 50 % de uniones que se rompen después de un aborto."

La Dra. Wanda Franz, de la Universidad de West Virginia (EE.UU.) indica el remedio para las mujeres que alguna vez abortaron:
"Ante todo y principalmente, es necesario enfrentar la realidad de haber cometido un aborto. La verdad es que, cuando una mujer acepta someterse a un aborto, ella consiente en asistir a la ejecución de su propio hijo. Esa amarga realidad... se opone a la realidad biológica de la mujer, que ha sido ordenada precisamente para el cuidado y nutrición de su hijo, incluso no nacido. Asumir el papel de "verdugo", especialmente de su propio hijo, sobre el cual ella misma reconoce la responsabilidad de protegerlo, es extremadamente doloroso y difícil. El aborto es todo lo contrario al orden natural de las cosas y automáticamente induce a una sensación de culpa. La mujer debe, sin embargo, admitir su culpa para poder convivir con ella".

La Profesora María Esther Perea de Martínez cita el interesante testimonio de la escritora alemana Karin Struk, quien tuvo cuatro niños y abortó uno. Después de referirse a lo que denominó "una de las experiencias más espantosas de mi vida", afirmó:
"Después del aborto descubrí que cualquier proceso de cura requiere la ayuda de Dios. La presencia de Jesús era indispensable. Esta pieza que faltaba fue la que me hizo reaccionar"

(10) ¿También el padre sufre las consecuencias post-traumáticas del aborto?

Como refiere Eric Pastuszek, las investigaciones señalan que cuando un hombre se da cuenta de que su hijo ha sido abortado, con frecuencia experimenta severas reacciones negativas. Uno de estos padres así lo explicó:
"Usted probablemente haya leído acerca de lo que causaron a los veteranos de Vietnam los sentimientos de culpa y las emociones reprimidas. Ellos lo llaman 'neurosis post-traumática'. Este fenómeno resulta básicamente de la intención de acallar o suprimir el recuerdo de la reacción a la muerte y la violencia que los rodeaba. Ese es el mismo tipo de reacción que tuve frente al aborto de mi esposa".

El “stress” que sufre el padre se intensifica cuando la ley le niega todo poder para proteger la vida de su hijo no nacido, como ocurre en los EE.UU, donde la Corte Suprema "determinó que lo que el Estado no tiene (el derecho a prohibir un aborto) no puede concederlo a nadie más." Ello implica "que no existen derechos naturales creados por la paternidad", al punto que una sentencia del Supremo Tribunal de California sugirió que el niño es "un patrimonio del Estado" y si éste no lo valora, "nadie más puede protegerlo, ni siquiera quién lo engendró".

Una de las graves consecuencias de esta situación es que, "si el hombre sabe que no tiene ningún derecho, no crea un vínculo con ese bebé no nacido" y "no protege a la madre que necesita un apoyo de su marido para atravesar el embarazo". De ahí que "la mayor parte de las relaciones se quiebran después del aborto", el 80 % de acuerdo a una estadística de la Abortion Recovery Canada

VIOLENCIA

Ciclos del abuso marital

EL AGRESOR MALTRATA A SU VÍCTIMA Y LUEGO LA MANIPULA PARA ENMENDAR DAÑOS

  
Red. Las mujeres que son víctimas de la violencia se sienten atrapadas en un ciclo de maltrato y manipulación.
Hismaldy Santos
Santo Domingo
Hoy la sociedad se enfrenta a una violencia que no discrimina el extracto social o nivel académico de sus víctimas. “Y cuando ataca al género femenino, su fuerza y alcance no parecen tener límites”, indica Yanira Lara, directora ejecutiva del Patronato de Ayuda a Casos de Mujeres Maltratadas (Pacam).
Expresa que esta puede desatar una cadena de maltratos entre padres e hijos y tardar años para superarse, “si no es que primero causa muerte de uno de sus participantes”.
Normalmente, está cubierta por la cultura, dice, y sus efectos son más dañinos que los de un terremoto o huracán.
De acuerdo con la dirigente, el ciclo que la potencia se vive día a día y la víctima no es capaz de distinguirlo, aunque lo sufra durante años.
Alerta
En un momento, el hombre acumula tensión, en el siguiente agrede y luego compensa los daños con una “luna de miel”, donde muestra buenas intenciones y promete cambiar, según Lara.
La mayoría de las féminas maltratadas asumen esto como parte del “paquete” de una relación y dejan que la violencia se consolide tanto que, en un punto, el agresor no necesita hablar o golpear a su víctima para ejercer poder.
De acuerdo con la especialista, es aquí, cuando el maltrato se torna perverso y meramente psicológico, que se sufren los traumas más difíciles de superar.
Orienta, por ello, a que la mujer esté alerta a los signos de agresión y solicite ayuda tan pronto perciba uno.
Trato
Cuando una mujer ingresa a un centro buscando apoyo, no se le puede victimizar o juzgar, dice Lara.
“La idea es ofrecerles un concepto y ayudarlas con terapias multidisciplinarias para que puedan rehacer su vida”, indica.
Comenta, desde su experiencia con Pacam, que lleva casi una década tratando el tema, que esto es efectivo y logra reestablecer un vínculo sano con los hijos, “aunque hayan pasado años de recibir el tratamiento”.
ACTIVIDAD PARA INFORMAR
Este nueve de noviembre se celebrará una conferenciadesayuno con el título de “El amor, ¿se siente o se piensa?”, dirigida por el cardiólogo Jochy Herrera y el neurólogo José Silié Ruíz.
En una entrevista al LISTÍN DIARIO, Yarina Lara expresó que allí se debatirá de dónde proviene el amor y se orientará sobre cómo evitar abusos al género.
“Esta actividad está destinada a todas las mujeres del país, especialmente a aquellas que han sufrido violencia intrafamiliar”, indica.
La iniciativa es, además, pro fondos a los programas sociales de Pacam que buscan brindar apoyo a las mujeres maltratadas y a sus hijos.

 

3 de noviembre de 2012

Adelescentes y la aceptacion de si mismo!

La adolescencia es una etapa fundante de la vida, en ella vamos marcando los rasgos que luego condicionarán nuestra vida joven y adulta; de cómo encaremos esta etapa, dependerá la aceptación de nosotros mismos en el mañana.
 



DIFERENCIATE

Estamos en los años de la rebeldía, del reproche, del ir contracorriente, porque nuestros ideales no son los mismos que manejan los adultos, todas estas cosas derivan en aspectos positivos y negativos y pueden tener como consecuencia, una persona madura o inmadura. Seguramente queremos madurar, y para esto hay que hacer un camino, que ahora les propongo hacer en tres pasos: DIFERENCIATE, AFIANZATE, INTEGRATE.
 

Responder a esa pregunta será nuestra tarea en esta etapa de la vida, comenzar a vislumbrar el horizonte que no podremos ver a menos que nos descubramos y nos aceptemos a nosotros mismos; y es que en esto el adolescente ocupa todo su tiempo, y es que cuando realmente descubre quien es y que es lo que quiere es cuando finalmente deja la adolescencia para pasar a ser un joven íntegro y completamente auto-conciente de sí...
Muchacho, muchacha: debes ser consciente de que este es el resultado de un arduo trabajo que te llevará muchos años de tu vida, los cuales estarán cargados de miles de fracasos, decepciones, fatigas, pruebas; pero también de miles de alegrías, ganas de vivir, y por sobre todo de grandes dosis de AMISTAD que, en definitiva, es lo que te mantendrá en pié durante este tiempo. No aflojes. Vive.
“¡Y lucha!”
 
En todo este caminar hacia la plena diferenciación con los demás el adolescente va marcando su propio ritmo, que es fruto del tiempo en que vive, los adolescentes de hoy no afrontan la vida como los de hace 20 años, y mucho menos como los de hace 40. Esto hace aún mas difícil la convivencia entre padres e hijos que pertenecen a generaciones tan opuestas como las que se dan actualmente.
 
Es importante que sepamos notar esta diferencia entre generaciones, con esto podremos evitar muchos malentendidos dentro de la familia, entendiendo a los padres en su postura y ellos entendiéndonos a nosotros desde lo que pensamos hasta nuestra forma de comportarnos, que lindo sería que podamos entendernos entre todos desde el lugar de cada uno y así en muchas cuestiones la vida se haría un poco mas llevadera y tranquila.
 
Adolescente: trata de entender a tus padres en sus posturas, trata de explicarles lenta y detenidamente las tuyas, todo esto es parte de ese proceso tan anhelado de diferenciación que todos queremos llegar a completar.
“¡No es una época fácil!
¡Pero es la tuya!
La que Dios te dio.”
Intentá vivirla desde ti mismo, pero respetando la sabiduría de los mayores, respetando sus consejos trayéndolos a tu época, interpretándolos desde los hechos actuales, pero por sobre todo vive desde tus mas profundos ideales y así llegarás a descubrir quien eres y a donde vas.
 
 
AFIANZATE
 
De este proceso de afianzamiento dependerá realmente nuestro futuro. En el tiempo de la adolescencia se toman las grandes decisiones de vida; si estas coinciden con nuestros grandes ideales, afianzar nuestra persona ante los demás será una tarea bastante fácil, pero si no logramos que concuerden nuestros mas profundos deseos con la decisión que tomamos, sentiremos una gran inseguridad ante los demás, pues si nosotros mismos no fuimos capaces de afianzarnos en lo que queríamos es porque los demás tienen una influencia demasiado fuerte en nuestra personalidad y nunca llegaremos a diferenciarnos y mucho menos a afianzarnos.
Muchas veces en esta edad nos resulta mucho mas fácil hacer lo que los demás hacen, decir lo que los demás dicen; seguir a los demás por miedo a “meter la pata” o a tomar decisiones serias y maduras que nos comprometan o que nos exijan dar explicaciones de nuestro comportamiento ante los demás.
Amigo: estás en la edad de la vigorosidad y del entusiasmo, la edad de los grandes ideales y de la fuerza activa de los sueños. Aprovecha todo esto el TU favor y ármate de fuerza para NO SEGUIR LA CORRIENTE, para no hacer las cosas “porque todo el mundo lo hace”, si realmente quieres diferenciarte y afianzarte, esfuérzate por lograrlo, no te des por vencido, sigue adelante, pide ayuda, recibe opiniones, aléjate de lo que te aparta de tus ideales, no hagas nada contraconciencia, vive cada día pensando en TU mañana.
“Lanzate sin miedos a vivir y a construir”
Construye tu mañana mirando cada uno de tus pasos. Que cada uno de ellos te conduzca al ideal al que tiendes, sino, da un paso atrás y empieza de nuevo. Tienes toda una vida para intentarlo... Pero siempre vive, no intentes vivir... VIVE.
“¡Sueña!”
Porque los sueños afianzan nuestra libertad ante el mañana, nos hacen pensar en que somos personas hoy y que mañana también lo seremos, pero que mañana seremos más que hoy.
Confía... Confía en ti y en los tuyos.
No solo hay que afianzarse ante los demás, sino que también hay que afianzarse ante uno mismo, nosotros mismos debemos confiar en nosotros, sabiendo quienes somos y hacia donde nos dirigimos.
Podemos estar muy firmes ante los demás presentando una imagen recia y fuerte ante todos, pero ante nosotros podemos ser unos miedosos y unos insatisfechos con nosotros mismos, es necesario que podamos ser lo mismo que demostramos ser.
Esta coherencia de vida nos ayudará a poder asumir nuestros fracasos y errores y a poder cambiarlos... poder redimirlos.
Mírate, ¿te conoces?, o conoces solo lo que de ti dicen los demás. ¿Crees que eres bueno porque lo dicen los demás?...
Si te ves algo mal “¡Debes cambiar!”... aunque todos ponderen tu defecto, aunque te halaguen por él, si quieres ser tu mismo y aceptarte como eres (y lo que eres) debes buscar la forma de mejorar y hacer que tu persona coincida con tus ideales mas profundos de vida.
 
INTEGRATE
Esta es la última etapa en este amplio proceso de maduración personal.
“Estas llamado a ser un YO único... y a la vez un NOSOTROS que se reúna con tus amigos, con tus semejantes”
Aquí comprobamos si realmente hemos hecho los pasos anteriores; si nos hemos diferenciado y nos hemos afianzado este paso se da solo. Porque ya no tendremos miedo de dejar de ser nosotros mismos, simplemente nos relacionaremos con libertad y con la tranquilidad que nos brinda el sabernos descubiertos por nosotros mismos.
Dueño de ti: de ti depende el llegar o no hasta este lugar, en definitiva, para esto hemos caminado hasta aquí, para saber vivir en comunión con los demás.
“...es bueno que la flor acepte convertirse en fruto...”
Por eso te pido: llena tu vida de amigos... pero hazte amigo de ti mismo...
aprende a vivir con otros... pero no te olvides de vivir contigo mismo...
respeta a los demás en sus opiniones... pero exige respeto por las tuyas...